
La ceguera de tus manos volvía muda mi mirada.
El camino se teñía de amarillo espeso y el silencio buscaba algún espejo en donde poderse ver.
Sonaban lejanas campanas que opacaban los pocos trinos de mi corazón.
Trajiste la sequía, la duda y la mentira, y en un segundo eterno que volvió más elástica la vida tu miedo levantó vuelo y rugió en el cielo partiendo mi última sonrisa en dos.
©fdL2011

*/ flickr by deLoto
Quería adivinarte en cada estrella de ese cielo azabache que asomaba triunfando en el borde azul de mi ventana.
No veía tu sonrisa; rebotaban tus ojos negros, abierta la mirada, en mi horizonte simple que crecía sin complejos, con espuma, paralelo al mar.
Salitre profundo, oxidado, traía vida olvidada que olía a sal.
Le hubiera dicho al viento que la distancia no era eterna, que tú tenías letras y caricias, besos y preguntas y un latido acelerado que disimulabas en tu voz.
El viento no me oía, soplaba incansable borrando errores e inundando la noche con su nueva claridad.
Yo lo quería todo, el silencio, la tregua, la fiesta y el amor.
Le daba cuerda al mejor de todos mis sueños y mientras, llegaron tus manos de agua sin aviso ni pregón.
Trajiste la gota, el aire, el respiro y a la hora señalada me gustó más que nunca el breve color del sol.
©fdL2011

*/ autumn ©fdL
Llena de nueves, arrasa la luna al borde del mar.Arrodillada, rendida, entregada, me muestra su paraíso blanco en donde mi corazón flota y respira mejor.
Se desdobla la vida , anclada en el instante perfecto, y gira lento hasta tu eterna diagonal. No sé si ríes, no sé si lloras, tu firme voluntad te cerca el alma y blinda todos los besos que no has dejado partir.
Ha cambiado el viento y mis velas infladas sonríen tercas, preciosas, rebeldes. No haces falta tú, la luna sola me ha hecho un festín.
©fdL2011

*/ © fdL2010
Ando en puntillas, mirándote la vida desde este sereno lado de la luna que un día nos cobijó a los dos.Tengo este instante azul para elevarme sin prisa y buscar un beso grande y sonoro que tapice sin decoro toda la piel de tu corazón. Voy a enviarlo a ciegas, con el regreso prohibido, hasta ese presente esquivo y centinela de todos tus abrazos y enigmas sin resolver.
Retumba un murmullo seco, no tiene siquiera una gota de mar. Repite algunas letras en un eco corto, incoloro; lo invade la certeza de haberse cansado de esperar. Quédate con mi beso viajero, yo me quedo entre paréntesis, en este pentagrama mudo, en este cementerio de letras bendecido un instante por tu estrella fugaz.
©fdL2011
La muerte no puede ser de color verde ni llevarse tu nombre ni ninguna de tus siete letras que tanto quiero. Debería estar muy ocupada revisando guerras y hambrunas, nunca distraída, siempre vigilante.
La muerte, escondida tras cualquier cortina o chimenea, debería cansarse esta noche para no verte y dejarte descansar.
Le compraré un laberinto, a la muerte, y la encerraré con candado, para que no encuentre el camino, menos la salida. Hoy el verde no es su color.
©fdL2010
Corría el 2009 casi por su mes once cuando mi amiga Lucía Borsani me contó de su nuevo libro Vestida para Salir y me encomendó la agradabilísima tarea de leer algunos de sus inéditos poemas para luego pedirme si quería escribir algo para su contraportada. No tuve que dudar ni un solo segundo y al revivir sus letras y entender su profundo significado, salieron estas otras letras, mías, para acompañar su nuevo proyecto de vida. Hoy con mucha alegría veo que su libro salió a la luz. Comparto con nuestros amigos comunes mis palabras para mi querida Loquis, Lucía Borsani.
Lucía Borsani se asoma desde el lado más claro de la luna y con el alma desnuda hoy se viste para salir. Contundente como la vida, y con su collar de corazones en el cuello, esta mujer auténtica y cristalina planta letras para cosechar poemas. Sabedora del oficio de escribir, nos regala con su voz poeta todas y cada una de las llaves que abren el amor y cierran el desamor; que liberan lágrimas y descubren risas y sonrisas. Este nuevo poemario nos lleva por bosques y jardines, sube montañas y se aferra de todas las cornisas y así, en cada estación de su existencia recoge todos los latidos de su sabio corazón. Pasear por sus páginas es un camino seguro que sabe a verdad.
Mariana Navarrete
Noviembre 2009
Y a ella, la pueden ver presentado a su hija en sociedad, en LC
http://locaporlaluna.lacoctelera.net/post/2010/09/18/vestida-salir-sali-imprenta
18/09/10 ·
·
Autor:
flor_deloto ·
Más sobre:
vestida para salir
,
locaporlaluna
,
paysandu
,
uruguay
,
lestras
,
papel
,
escribir
,
poesia
,
poemas
,
lc
,
complices

*/ flickr by deLoto - pink -
Vino de muy lejos, sin brújula ni bitácora, desde esa distancia dulce que recorre el corazón en un dos por tres.
Trajo azahares, secretos grandes y un cairel limpio de cristal.
No hallaba el lugar en donde acomodarlo todo. La lluvia se lo había dicho al oído, no esperes mucho que puede haber otro en tu lugar.
Pero a pesar de los años, los días y los minutos, no había reloj, ni luna ni mar que no fueran cómplices del regreso y no hubieran puesto el viento para que soplara a su favor.
Vino de muy lejos, con los ojos cerrados y la piel intacta y las manos colmadas de sedas y caricias.
Dejó sus tesoros, su voz y su coraje. Acomodó su mirada y vestido de silencio volvió a dar sin miedo el primer paso otra vez.
Nunca se supo si fue magia o destino, pero se abrió la puerta y entró la luz, llenando por fin la vida de los dos.
©fdL2010

*/ flickr by deLoto - going to -
Viviana Cortés tenía cuerpo de sirena; no había manera de saberlo, también tenía alma de bandoneón. Ahogaba sus notas tristes y las disfrazaba en un mar revuelto de sonrisas; escondía todas sus penas en el cuarto de atrás del corazón.
Casi por inercia salía cada día a recorrer la vida; avanzaba despacio, como cuando la brisa sopla las nubes con descuido y sin coordinación. La soledad blindaba sus esperanzas y había sacado por la fuerza el color verde de la paleta con que la gente pinta sonriendo su mejor ilusión.
Pasaban sin sorpresas los almanaques, deslizándose su vida por un camino claro pero sin luz. Un pasado muy grande se imponía en cada despertar, no podía haber presente, mucho menos aire para un futuro que luchaba por sobrevivir.
Era temprano cuando sus fantasmas se colaron por la ventana con el primer rayo de sol de la mañana y sintió como caían nítidos sus errores como fichas blancas de dominó. Peinó su pelo negro mirando, autómata, su imagen en el espejo. Tal vez fue el vacío de sus ojos, dijeron los que nada sabían, o quizás el gesto cansado que recogía su pesar, pero , solo ella supo que al verse desdibujada quiso con ese par de certeros disparos volver atrás, a nadar en esa paz amniótica y despreocupada que ansían las sirenas cuando se pierden en la ciudad
©fdL2010